Manto
Inspirado en la tradición del filandón, las reuniones populares donde se compartían conocimientos y relatos mientras se trabajaba la lana, el proyecto recupera este modelo de aprendizaje colectivo para fomentar el intercambio entre ganaderos, artesanos, investigadores, vecinos y visitantes. La propuesta se fundamenta en la etnoeducación y en la transmisión horizontal de saberes, entendiendo el patrimonio local como un recurso vivo capaz de generar nuevas formas de colaboración.
El espacio integra áreas de investigación, laboratorios, talleres, zonas de procesamiento de la lana, espacios residenciales y de encuentro comunitario, configurando un ecosistema donde tradición e innovación dialogan para explorar nuevas aplicaciones y salidas para este material. La lana se convierte así en el hilo conductor de una intervención que conecta personas, conocimiento y territorio.
Más allá de resolver una problemática específica, Manto propone una reflexión sobre el papel del diseño en la revitalización de los entornos rurales, apostando por la recuperación de los oficios, la preservación de la cultura local y la creación de redes de intercambio que fortalecen la comunidad. El proyecto demuestra cómo los recursos y saberes tradicionales pueden convertirse en herramientas de transformación y resiliencia frente a los retos contemporáneos.
Reconocido en los Elisava Masters Awards, el proyecto destacó por su capacidad para articular dimensiones materiales, sociales y territoriales en una propuesta global y coherente. El jurado valoró especialmente la conexión establecida entre la fundación y el vecindario, así como la resignificación de la lana como material vehicular y herramienta de transformación tanto material como social.