La Cátedra Finestres-Elisava se presenta en ‘Comic Barcelona’ con una exposición sobre patrimonio gráfico y contracultura

La Cátedra de Investigación y Experimentación en Cómic Finestres-Elisava (CREC) se presentó públicamente en el marco de ‘Cómic Barcelona’, uno de los eventos internacionales de referencia dedicados al cómic, la ilustración y la cultura gráfica. La participación de la cátedra incluyó dos actividades que reflejan su voluntad de impulsar la investigación, la preservación del patrimonio gráfico y la exploración de nuevas formas de creación contemporánea vinculadas al cómic.

Por un lado, tuvo lugar la presentación oficial de la nueva Cátedra bajo el título “Cómic, investigación académica y mucho más”, con la participación de Mery Cuesta y Marta Cartu. El encuentro sirvió para compartir las líneas de trabajo de la cátedra y abrir una conversación en torno al potencial del cómic como herramienta crítica, cultural y de investigación académica.

Por otro lado, la cátedra inauguró la exposición Atraccions 1982–1984: Punk, poesía y autoedición, una muestra que recoge algunos de los primeros resultados desarrollados por los investigadores de la beca TRAD, impulsada por la CREC para la recuperación y puesta en valor del patrimonio del cómic catalán. La exposición ha sido comisariada por Anna Llopis y David Caños, becarios de la convocatoria.

Atraccions fue un fanzine publicado en Barcelona entre 1982 y 1984 por Guillem Cifré y Xavi Cot (Cuc Sonat), concebido como un espacio libre y horizontal de expresión artística. Distribuido gratuitamente en bares y tiendas de música del barrio de Gràcia y financiado mediante publicidad de los propios locales, el proyecto apostaba por la autoedición, la experimentación gráfica y la autogestión cultural.

Cada uno de sus quince números se realizaba de forma artesanal, incorporando aportaciones espontáneas de colaboradores y reutilizando materiales de imprenta, lo que convertía cada ejemplar en una pieza única. Entre poesía, ilustración, humor y crítica cultural, el fanzine capturó el espíritu contracultural y punk de la Barcelona de los años ochenta, dando cabida tanto a autores reconocidos como anónimos.

La exposición recupera este archivo gráfico desde una mirada contemporánea y pone en valor las prácticas independientes de creación como parte fundamental de la memoria visual y cultural del territorio.