Estudiar networked photography, en cuatro preguntas
¿Quién mató a la fotografía? ¿Cuál es tu meme favorito? ¿Qué práctica o fenómeno en el arte visual y la cultura contemporánea está subestimada? ¿Qué adjetivo elegirías para añadir delante de «fotografía» (por ejemplo, post-, expandida, virtual) para definir las formas actuales en las que el medio se ha transformado hoy?
El profesorado del Master in Algorithmic and Networked Photography nos responde a estas preguntas para conocer más detalles sobre el nuevo programa que empieza este mes de septiembre: de modelos de imágenes generadas por inteligencia artificial a capturas de pantalla, de las CGI al Photoshop, de la VR a la fotografía in-game, las prácticas de creación de imágenes y modos de experimentar el arte visual han creado un territorio amplio y rico, explorado por artistas contemporáneos, fotógrafos, comisarios, investigadores, tecnólogos y diseñadores.
¿Está muerta? ¡Mira! Se está moviendo. Está viva. Está viva… ¡Está viva, se está moviendo, está viva, está viva, está viva, está viva, ¡ESTÁ VIVA!
El fanfiction, siempre. Está experimentando una especie de renacimiento con aplicaciones como ShortTv.
Computacional.
Kate Middleton.
Chimping, Flickr, metadatos, propaganda computacional.
Fotografía Zombie.
Tengo debilidad por los memes «deep fried» / nuked. ¡Mi cerebro interno objetaría y diría memes verbales! Pero la respuesta profunda de «lo-que-pienso-que-hago» sería: cualquier cosa memética que no parezca un meme.
¿Qué dices? ¡Está más viva que nunca!
Es complicado. La estética investigativa y la imagen como interfaz, cuya naturaleza multicapa a menudo se aplana. Ah, y también las imágenes de fantasmas y agujeros negros.
Fotografía Alienígena.
Uno de mis memes favoritos, o al menos uno que nunca olvidaré, es el del «turista del 11 de septiembre», una foto de un hombre de pie en lo alto de las torres gemelas con un avión volando hacia el edificio, que resultó ser una imagen manipulada. La primera vez que lo vi fue muy impactante.
La fotografía no ha muerto, pero ha sufrido una transformación tan significativa que puede ser difícil reconocerla. La fotografía se ha digitalizado por completo, dejando atrás los haluros de plata, el papel fotográfico e incluso la cámara misma. Esto ha permitido que la fotografía vaya más allá de ser una práctica artística y se convierta en un lenguaje universal.
El machinima está bastante subestimado, dada la cantidad de libertad y posibilidades que brinda a alguien que quiere hacer una película. No necesitamos equipos caros, podemos jugar con las leyes de la física y tener a nuestra disposición cualquier tipo de escenario o ubicación que podamos imaginar. Mientras que la incrustación de croma permitía a los cineastas insertar actores en fondos virtuales, el machinima lleva este concepto más allá utilizando mundos virtuales enteros como un patio de recreo fotográfico. Este salto tecnológico no solo democratiza la realización de películas, sino que también revoluciona la narración al ofrecer una libertad creativa sin igual.
Creo que podríamos hablar finalmente de fotografía digital, después de muchos años de usar este término sin que «fotografía» fuera completamente digital. Hemos digitalizado las herramientas que usamos para capturar la luz, así como el medio y el soporte donde nuestras imágenes vivían después, pero lo que fotografiamos todavía pertenecía al mundo físico. Para mí, la digitalización definitiva de la fotografía radica en la posibilidad de capturar lo que vemos en la pantalla en la que vivimos.