En un movimiento por fusionar la creatividad con el compromiso ambiental, Lékué y OiKo Design Office, el estudio barcelonés liderado por los Alumni Salva Codinach y Jose López-Aguilar, están cambiando el juego en la industria del diseño con un proceso pionero de reciclaje de silicona platino.
OiKo Design Office inicia una colaboración pionera con Lékué en pro de la economía circular
La silicona platino, un material ampliamente utilizado en la fabricación de productos de Lékué por su durabilidad y seguridad, antes se consideraba no reciclable debido a su naturaleza termoestable. Sin embargo, gracias al trabajo de investigación y desarrollo de OiKo Design Office, el equipo ha logrado desafiar esa noción, marcando un hito significativo hacia un modelo de negocio más sostenible y circular.
«Más de un año de intenso trabajo ha permitido obtener novedosos materiales reciclados procedentes de residuos que anteriormente acababan irremediablemente en el vertedero», comentan desde OiKo Design Office, destacando el esfuerzo dedicado a encontrar soluciones innovadoras para los desafíos ambientales contemporáneos.
La iniciativa no solo es un logro técnico, sino también un ejemplo de colaboración entre el sector privado y público. Con el apoyo crucial de la Agencia de Residuos de Cataluña, el proyecto ha podido avanzar hacia la implementación de un programa de reciclaje que beneficiará tanto al medio ambiente como a los consumidores.
En la primera fase del proyecto, se estableció un modelo para facilitar la recolección de productos en desuso, priorizando la satisfacción del consumidor para asegurar su participación activa. Esta fase fue fundamental para establecer las bases de Récupéra, el programa de recogida de productos Lékué al final de su vida útil, actualmente en prueba piloto en diversos puntos de venta en Barcelona.
El sistema de Récupéra permite a los clientes devolver sus productos usados en contenedores especialmente diseñados, recibiendo recompensas para su próxima compra. Esta iniciativa no solo promueve la reutilización de productos, sino que también fomenta una cultura de consumo consciente y responsable.
En la etapa final del proyecto, se realizó una evaluación exhaustiva con una muestra representativa de usuarios para determinar la percepción de los nuevos materiales reciclados. Se analizó la estética, el valor funcional, e incluso la percepción de calidad y precio de los distintos acabados, garantizando así que los productos reciclados cumplan con los estándares más exigentes.
Como siguiente paso, una vez estabilizado el proceso de reciclado, se continuará estudiando la máxima cantidad de material reciclado que puede incorporarse, siempre garantizando los mayores estándares de seguridad alimentaria en el caso de los productos destinados a cocción.
La colaboración entre Lékué y OiKo Design Office representa un modelo a seguir para la industria del diseño y la fabricación, demostrando que es posible innovar de manera responsable y sostenible.