Economía circular, artesanía local y sostenibilidad
Para conseguir su objetivo, los responsables de Indianes han colaborado estrechamente con comunidades de artesanos de plátanos de las montañas de Colombia. Conocedores de técnicas ancestrales, estos les han ayudado a definir los procesos para extraer fibras naturales de los residuos del plátano, que, una vez limpios, se pueden utilizar como materia prima.
El siguiente paso, ya en Cataluña, ha sido elaborar los tejidos de punto naturales utilizados en la fabricación del nuevo calzado.
Según los fundadores de Indianas, «en comparación con el algodón, el tejido de fibra de plátano requiere mucho menos consumo de agua». Se calcula que para fabricar un par de zapatos estándar se necesitan unos 100 gramos de algodón, que requieren 1.000 litros de agua, la misma cantidad que bebe una persona durante todo un año.
Contrariamente al algodón, la obtención de fibra de plátano casi no genera emisiones, ya que la fibra proviene de un residuo agrícola que no requiere ser cultivado, ni agua, ni energía ni pesticidas.
Además, la tecnología textil utilizada para Indianes permite tejer las piezas del calzado sin cortes ni residuos, utilizando adhesivos con base de agua, lo que supone que se biodegradan en un máximo de dos años.