Entrevista con Maragda Farràs, fundadora de Entorns 

Vivir en un pueblo pequeño en el Pirineo y dedicarse al arte contemporáneo no parece lo más habitual. ¿Cómo surgió la idea de crear Entorns en este contexto?

La realidad es que pude crear Entorns porque tenía raíces aquí. Al tener mi familia en la zona, contaba con un espacio disponible que me permitía la libertad que necesitaba para montar algo así. Probablemente, en una ciudad, esto hubiera sido imposible para mí: allí todo es mucho más limitado y complicado, especialmente en cuanto a espacio. Además, crecí aquí, en el Pirineo, y cuando descubrí el arte contemporáneo siendo adolescente me encantó, pero también me sorprendió mucho que no existiera nada parecido donde yo vivía. Así que pensé: ¿por qué no hacerlo yo misma? Tenía ganas de traer a este entorno algo que había disfrutado tanto fuera y que parecía incompatible con lo rural. Al final resultó que no solo era posible, sino que aquí arriba tenía mucho más sentido.

Entrevista con Maragda Farràs, fundadora de Entorns

Mencionas que en un contexto rural es más sencillo disponer de espacios amplios y versátiles. ¿De qué manera crees que el entorno del Pirineo influye directamente en el tipo de proyectos artísticos que se desarrollan en Entorns?

Aquí, los espacios son grandes y muy flexibles por tradición, por la propia manera de vivir en el Pirineo, donde la gente ha tenido animales, ganado, campos y pajares. Esto nos permite hacer proyectos artísticos muy diferentes a los que serían posibles en una ciudad. Tenemos margen para experimentar con materiales locales, recuperar técnicas tradicionales y reinterpretarlas de forma contemporánea. Siento que esto es precisamente lo interesante: aprovechar esa identidad propia del territorio que durante mucho tiempo estuvo apartada del arte contemporáneo, y darle una nueva vida desde nuestra mirada actual.

Entrevista con Maragda Farràs, fundadora de Entorns

Al crear Entorns, ¿cómo ha cambiado tu propia percepción del diseño y del arte?

Crear Entorns me ha hecho ver el diseño y el arte como un mix que a veces se lleva de maravilla y otras choca como agua y aceite. Cuando el diseño se aleja de la industrialización, siento que se acerca mucho más al arte que a la funcionalidad pura. Me gusta cuando vienen artistas que están entre ambos mundos, porque suelen trabajar desde valores y una visión de vida que, en nuestro espacio en la montaña, cobran otro sentido. Aquí, diseño y arte tienen la oportunidad de integrarse con el entorno, reflejando la realidad y necesidades de los lugares.

Muchas veces consumimos diseño y arte fuera de contexto, y eso cambia totalmente nuestra percepción. Vivir una obra desde dentro, conocer el proceso, las experiencias personales del artista y el lugar donde nació es completamente distinto a apreciar solo el resultado final. Para mí, uno de los valores más interesantes de lo contemporáneo es precisamente eso: poner el proceso en el centro, porque al final nos cautiva mucho más una historia viva que un objeto estático.

Entrevista con Maragda Farràs, fundadora de Entorns

Tu idea inicial era un taller personal, pero evolucionó hacia un espacio comunitario. ¿Qué descubriste sobre la colaboración y el trabajo en comunidad que te llevó a abrir Entorns a otros artistas?

La verdad es que lo abrí casi por accidente. Al principio la idea era muy sencilla: solo quería un taller personal donde trabajar tranquila en mis proyectos. Pero también pensé que quizás, después de un tiempo, podría cansarme de estar aquí sola en la montaña, y decidí abrir un poco más el espacio para compartirlo con amigos y otros artistas. Al final pasó justo lo contrario: nunca me he cansado de vivir aquí, y además me di cuenta de que disfrutaba mucho más cuando el espacio estaba activo y había diferentes proyectos alrededor. Así fue como, casi sin buscarlo, Entorns se convirtió en algo mucho más interesante que mi idea inicial. Ahora siento que mi proyecto personal es precisamente esto, Entorns, un lugar donde crear en compañía, donde las ideas fluyen y se amplifican, y donde además me lo paso mucho mejor.

A menudo, las grandes ciudades son vistas como los centros neurálgicos de la cultura contemporánea. ¿Qué crees que puede ofrecer el Pirineu a la escena artística que no puede encontrarse en un entorno urbano?

¡Mil y una cosas! Pero yo destacaría especialmente la sensibilidad y el cuidado. Con los ritmos acelerados en los que vivimos actualmente, lo primero que dejamos de lado suelen ser precisamente los cuidados. Aquí, en cambio, priorizamos esto: tener tiempo para ti, para tu obra, tu proyecto y tus necesidades personales. La casa, el taller y el entorno lo facilitan totalmente. De hecho, ya tenemos varias líneas abiertas de proyectos centrados precisamente en esto: poner los cuidados de los artistas en el centro para crear desde ahí.

Y en términos de contemporaneidad, también es muy nutritivo tener acceso directo a bases sólidas de conocimiento local, ya sea de historia, oficios tradicionales, materiales específicos o personas que guardan estos saberes. Aquí encuentras algo que en la ciudad difícilmente se puede replicar.

Entrevista con Maragda Farràs, fundadora de Entorns
¿Has notado algún cambio en la percepción o participación de la comunidad local en torno al arte desde que Entorns comenzó a operar? ¿Cómo planeas fortalecer esa relación en el futuro?

¡Sí! Ahora aquí son todos artistas. Al principio había como una necesidad de explicar el arte, de definirlo mucho, porque aquí a la gente le gusta entender bien las cosas antes de implicarse. Esto genera conversaciones muy interesantes, ya que cuando hablamos de obras o damos ejemplos, se dan cuenta de que su día a día está lleno de prácticas creativas y materiales. La mayoría son ganaderos, constructores, o tienen trabajos manuales muy ligados al territorio. Al verse reflejados en esas definiciones de artista, rápidamente son los primeros en proclamarse como tales, ¡y con razón!

La verdad es que esta conexión ha surgido de forma muy relajada y espontánea, y la intención es que siga así. Cada vez más personas se involucran de manera cotidiana, comparten momentos con los artistas, y mantienen conversaciones que acaban convirtiéndose en excursiones o en visitas para mostrarles reliquias del lugar. Así que nuestro plan es precisamente seguir dejando que las cosas pasen naturalmente, sin preocuparnos demasiado por cuantificar la participación o hacer planes que solo quedan bien sobre el papel.

Entrevista con Maragda Farràs, fundadora de Entorns

¿Cómo ves la evolución de Entorns en los próximos años?

Siento que los cambios en esta sociedad siempre van hacia el «más y mejor», pero en Entorns me gustaría que evolucionáramos hacia algo más pequeño, más cuidado. Al principio te involucras con mucha gente y muchos proyectos por ese afán de abarcarlo todo y demostrar que puedes crecer rápido, pero en realidad, lo que queremos es ser pequeños, responsables con nuestra comunidad y nuestro entorno. Que lo que hagamos esté hecho con atención, profesionalidad y mucha creatividad. Queremos escoger con cuidado los proyectos en los que participamos, que se desarrollen a un ritmo más lento, sostenible en sí mismo, adaptándonos a los tiempos naturales de la montaña.

 

Todas las imágenes son de Iris Humm